Pedro Urdemales andaba viajando y se detuvo a comer. Sacó una olla, la llenó de agua y la puso sobre un fueguito que hizo con unas ramas… “¿Qué hacés, Pedro?”, le preguntó el capataz. “¿No ves que es una olla mágica? No necesita fuego”. “Te la compro”, ofreció el capataz…

Embustes y exageraciones, pícaros e inocentes, y varias preguntas que sobrevuelan estas historias: ¿quién es el poderoso?, ¿para qué sirve el poder?, ¿quién engaña a quién…?

64 páginas

Tapa rústica con solapas